EL PODER TERAPÉUTICO DEL ARTE.

Por: Laura Díazdelavega M.

Alumna Taller Mexicano de Arteterapia

 

El arte es la expresión de los más profundos pensamientos por el camino más sencillo.

Albert Einstein

QUÉ ES EL ARTE

 

Podríamos decir que el arte, es el conjunto de creaciones del ser humano que expresan mediante sus habilidades, su entorno, sus ideas, sentimientos y sensaciones, ya sea literalmente o utilizando su imaginación, recreando así su visión particular de la realidad, a través de recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

Sin embargo, pretender determinar un concepto que generalice algo tan dinámico e influenciable por el contexto histórico y sociopolítico es difícil, resulta un poco fútil, querer englobar en un concepto abstracto predeterminado e inamovible algo tan cambiante y que depende además de la forma en que los hombres en cada cultura, religión, geografía, costumbre o época histórica han creado y crearán, asícomo también la forma en que estos interpretan y aprecian las creaciones artísticas.

El arte es un concepto en evolución y abierto a nuevas interpretaciones, asícomo a los cambios del pensamiento de los artistas que han estado y siempre estarán influidos por su entorno social. El arte no se puede categorizar de forma convencional, más bien debe juntar todos los intentos de expresarlo y formularlo, haciendo una síntesis amplia y subjetiva de todos ellos, que a su vez, están siempre modificándose.

Durante la historia, mientras el ser humano ha ido evolucionando, la definición de arte ha cambiado, y se ha ido especificando su conceptualización, pero no asíla definición del proceso creativo, ya que éste es intrínseco de cada individuo, lo que lo hace totalmente subjetivo.

 

EL ARTE, ÁMBITO DE LA EXPRESION EMOCIONAL.

 

El arte, en sus distintas manifestaciones: música, pintura, arquitectura, literatura, danza, teatro, cine, etcetera, desde tiempos inmemoriales ha sido vehículo de comunicación y por tanto de expresión emocional.

Lo mismo para los creadores que para los receptores, el arte ha supuesto y supone un instrumento que nos permite experimentar con el potencial de nuestras reacciones emocionales con la finalidad de lograr una mejor adaptación a la vida diaria. Y de ahíparte su gran poder terapéutico.

Los lenguajes simbólicos, por su apertura semántica, por su potencia connotativa, ensanchan los horizontes de percepción y conocimiento de lo real y lo posible, haciéndonos más sensibles tanto hacia el mundo externo que nos rodea, como hacia nuestros movimientos internos de conciencia. Ya de por síel proceso por el cual se transita para llegar a consumar la obra, requiere un nivel de conciencia que nos conecta con insights internos y movimientos emocionales que a través de elaborarlos a través del proceso creativo, nos libera de cargas y desórdenes que van cobrando un orden interno en nuestra mente, asentándose en nuestra alma de una nueva manera, resignificando esa realidad interna que antes de elaborar la obra, nos inquietaba, nos bloqueaba, y que ahora ocupa su propio lugar, pero ya de una manera organizada.

El proceso que implica el arte, es ya de por sípotencialmente terapéutico. Un proceso de búsqueda, asociación, recopilación, ordenamiento, análisis, estructura, motivación racional, emotiva y espiritual. Un viaje creativo que nos lleva de manera inherente a una obra profundamente personal, y por lo mismo a una conexión relevante con el otro, independiente del juicio, evaluación, e interpretación de los críticos que se dedican más bien a racionalizar y a desmenuzar los cánones de la obra como objeto, perdiendo de vista la comunión que se da entre el artista y su obra, durante este viaje catártico del proceso del arte.

Y en este sentido, estáprecisamente el poder terapéutico del arte “per se

Para entender la doble función del arte, lo haremos desde dos puntos de vista:

  1. El arte como  proceso. Es una experiencia vital del ser humano que busca expresar su mundo interno, haciendo referencia al mundo externo, ya sea a través de la forma, de la línea, del trazo, del espacio, del movimiento, de la palabra, del ritmo, de la luz y del sonido. En este proceso creativo el hombre busca proyectar su concepción del mundo, tratando de expresar en correspondencia los valores de su realidad interna que trasciendan en el tiempo y al mismo tiempo trascenderse a si mismo a través de la materialización de su trabajo y su proceso.
  2. El arte como producto. Es el resultado del proceso creador que queda plasma do en sus diferentes manifestaciones y así se convierte en un medio de comunicación universal, es decir, la fuente más reveladora de la historia de la estirpe humana.

Por la forma como se refleja la realidad a través del arte se satisface las necesidades estéticas de las personas, creando obras magníficas, susceptibles de proporcionar al hombre alegría y placer. Y esto es también potencialmente terapéutico para la humanidad.

Las actividades artísticas no se dan aisladas, sino que se relacionan con el resto de actividades dentro de una cultura, para contribuir a formar la identidad armónica y espléndida del hombre para que coadyuve a la construcción y creación de un mundo perfeccionado.

Las manifestaciones artísticas nos ayudan, sin duda, a discriminar las emociones avanzando en el auto­conocimiento, nos ayudan a empatizar, a identificarnos con las demás y a afrontar nuestra relación con el mundo desde diversas perspectivas, desde distintas miradas.

Recientes investigaciones llevadas a cabo en la Universidad de Groningen en Holanda, han demostrado que la imaginación es un proceso tan material que difícilmente se puede hablar de él como algo opuesto a la realidad. La lectura de una novela, por ejemplo, hace que experimentemos las emociones que se describen como si las estuviésemos viviendo en primera persona. Aquellos que infravaloran la literatura considerando que mientras se lee no se vive y que, por lo tanto, no podemos perder el tiempo con un libro de poemas entre las manos, se están perdiendo un mundo de experiencias y emocion estan“reales”e “intensas”que pueden ser complementarias a las que se obtienen haciendo otras actividades más mundanas como el paracaidismo.

El arte, siempre ha jugado un papel preponderante en las sociedades dinámicas, abiertas, creativas e innovadoras como antídoto contra el adormecimiento de mente y espíritu. Por ello, cuando se ha querido restringir libertades y dominar voluntades, los poderes de turno se han preocupado por controlarlo o minimizar su impacto e influencia.

El arte supone –ya lo dijo Aristóteles en su Poética –catarsis, liberación, purga cognitiva y convulsión emocional. Además, abre mentes y sintoniza corazones, proyectándonos hacia el juego, la exploración y el conocimiento.

Nadie que obvie el arte podrá adentrarse en los recovecos de la experiencia emocional.

 

LA ESTETICA EN EL PROCESO

Significado de Estética

 

Estética es la disciplina que estudia lo bello en el arte y en la naturaleza y su asimilación por parte de los individuos. La palabra estética deriva del latín moderno aestheticus, y éste del griego aisthētikós que significa “percibida por los sentidos”.

Estética es un término que posée diferentes acepciones según el área donde se emplée.

Estética en el ámbito de la filosofía es la rama que formula la teoría y estudia la esencia y la percepción de la belleza en el arte.

Estética también se refiere a la rama de la filosofía del arte.

Sin embargo, a grandes rasgos se entiende por estética la manera particular de apreciar el arte y la belleza.

El términoestética fue empleado en el año 1735 por Alexander Gottlieb Baumgarten, (1714‐1762) filósofo y profesor alemán en su libro llamado precisamente “Estética”, refiriéndose a ésta como la ciencia del conocimiento sensible. A través de la percepción y conocimiento sensorial se llega a la aprehension de lo bello y se expresa en las imágenes del arte, en contraposición con el conocimiento de la lógica como ciencia del saber congnitivo.

A lo largo de la historia muchas han sido las reflexiones generadas por diversos pensadores en torno a lo que significa estética.

Para Platón, arte es la habilidad o capacidad creadora del ser humano tanto en lo material como intelectual.

La teoría estética de Aristóteles que procedía en gran parte de Platón, manifiesta en su obra poética el términomimesis (representación o imitación de la naturaleza que en la poética clásica constituye el núcleo del arte). Juzgaba Aristóteles que existía una función muy placentera y edificante, en el ejercicio de la imitación, por el cual era posible representar la actividad humana y decidióllamarla mimesis. Observaba que no se trataba de escuetas duplicaciones de ideas o multiplicaciones de imágenes, sino producción de actos singulares de un muy especial significado para los hombres. Mimesis,proceso ante el el cual, el ser humano reacciona como una purificación de las emociones o catarsis.

Proceso profundamente terapéutico. Un propósito estético y educativo que busca la purificación de las pasiones por medio del reconocimiento.

La índole práctica de tales actos fue sugerida por Aristóteles en el resultado de una deliberación que anhela o busca un fin elevado. Este fin lo trabajó en su Poética, estableciendo su concepto primordial de poiesiscomo el acto de creación y construcción poética, afíníntimamente con la mimesis como principio de disposición preliminar.

Para Aristóteles la belleza es buena aunque no todo lo bueno es bello; la belleza es agradable aunque no todo placer es bello, por lo tanto, la belleza ha de ser buena y agradable a la vez.

Por su parte, Immanuel Kant en su obra “Crítica del Juicio” señala que la estética es la rama de la filosofía que estudia e investiga el origen del sentimiento puro y su manifestación como arte.

Y es aquídesde donde podemos derivar la conclusión, de que el arte, ya de por sí, a través de su proceso creador, es francamente terapéutico.

Y al ampliar el concepto de estética, en donde la exploración interna, a través de la obra, va develando una visión y un encuentro más profundo con la pureza de nuestro mundo interno. “Purificación de las emociones o catarsis”dice Aristóteles. Vamos quitando capas a nuestro mundo interno, y entonces se va revelando más y más de nuestro sentir, de nuestra percepción interna frente al mundo externo.

Va aflorando cada vez más a flor de piel, la expresión de nuestro mundo propio, y a base de explorar y explotar la beta emotiva de esta mina interna, brota de manera ímplicta a este proceso, la estética; no como un fin en símismo, sino como una consecuencia de este pulimento de exploración interna, expresada y manifestada en una nueva realidad: la obra.

Entre más se pule la obra, más se revelan las profundidades de los mares internos. Y más brota de este ola emotivo‐intelectual, la estética del mundo interior.

Depende entonces de cada quien y de cada cual, si quiere llegar a profundidad o decide mejor quedarse en niveles un poco más cercanos a la superficie. Y en relación a estos niveles elegidos, seran también los néctares terapéuticos.

 

ESTÉTICA PSICOLÓGICA

Arte: Dar la forma justa, a una verdad subjetiva

De la equiparación de las ciencias del espíritu con las ciencias de la naturaleza, efectuada por el positivismo, teoría filosófica que considera que el único medio de conocimiento es la experiencia comprobada o verificada a través de los sentidos, nacióla estética psicológica o pscicología del arte.

Gustav Theodor Fechner, filósofo y psicólogo alemán, (1801‐1887) fue uno de los primeros investigadores que introdujo la experimentación en psicología, afirmando que el espíritu es reflejo de la naturaleza. Para Fechner, los objetos estéticos (imágenes, sonidos) evocan recuerdos o impresiones que a través de su reconocimiento estimulan nuestra afinidad con ellos, asícomo nuestra manera de relacionarnos con dichas imágenes y recuerdos.

Theodor Lipps, filósofo y psicólogo alemán, (1851‐1914), centrado en cuestiones de arte y estética, formula en su obra “Estética”, su teoría de empatía estética, como un proceso de afinidad, entre objeto y sujeto, donde éste se reconoce a símismo, en un proceso deductivo que permite al sujeto hallar un conocimiento de símismo que hasta ese momento ignoraba. Empatía significa que, en la medida en que yo aprehendo un objeto, –tal y como existe para mí–experimento una actividad mía como perteneciente a él, o un modo de explicarme mi propio yo.

Lipps era por aquel entonces el principal partidario de la idea del subconciente, y entre sus fervientes admiradores, se encontraba, precisamente, Sigmund Freud.

Sigmund Freud, (1856‐1939) de actitud positivista, defendióla ciencia sobre el arte. Recogiólas ideas del inconsciente de Schopenhauer y Nietzsche, intentando salvar el «yo» y estableciendo un modelo basado en el equilibrio de la razón y la pasión, a la vez que revalorizóel mundo de las pulsiones fisiológicas.

Contrapuso «principio de placer»contra «principio de realidad», donde el primero sería el niño y el segundo el adulto. Dividióla personalidad en consciente, preconsciente e inconsciente: el preconsciente se puede recuperar con la asociación de ideas, mientras que el inconsciente es aquello que estáreprimido, tanto individual como socialmente.

Afirmóque hay dos tipos de realidad: una verdadera, objetiva (Wierklichkeit), y otra asumida, construida (Realität), es decir, una consciente y otra psíquica.

Introdujo una nueva categoría, lo «siniestro» (Unheimlich), variación de lo sublime con connotaciones más negativas, ya que se basa en la angustia, en el miedo. Es lo más profundamente humano, es “el eterno retorno de lo idéntico no deliberado”.

EnLa interpretación de los sueños (1900) Freud introdujo los conceptos de

«contenido manifiesto»y «contenido latente»de los sueños, que interpretócomo una realización de deseos inconscientes.

Freud fue el primero en aplicar el psicoanálisis al arte (Un recuerdo infantil de Leonardo Da Vinci, 1910), la sociedad (Tótem y tabú, 1913), la cultura (El malestar en la cultura, 1930) y la religión (Moisés y el monoteísmo, 1939). Para Freud, el arte sería una de las maneras de representar un deseo, una pulsión reprimida, de forma sublimada. El origen del sentimiento estético–la belleza–es el mismo que el origen del deseo erótico.

Su método era semiótico, estudiaba los símbolos, opinando que una obra de arte es un símbolo. Pero como es el símbolo el que hace aquello simbolizado, hay que estudiar la obra de arte para llegar al origen creativo de la obra.

“La razón puede darnos la ciencia, pero sólo el inconciente puede producir arte” Los años veinte corrían, iban surgiendo nuevos descubrimientos y maneras de pensar en el ámbito filosófico, científico y psicológico. Freud generóuna nueva manera de pensar que abarcaba todas las disciplinas. Esta forma fue envolviendo a varios artistas, entre ellos los que se declaraban dadaístas. Tiempo después el dadá evolucionó y surgió el surrealismo.

Al igual que el surrealismo, el psicoanálisis explora el inconciente, los sueños, las fantasias, elementos que son posteriormente plasmados en la psique o el arte.

Las ideas freudianas confluyen con el movimiento surrealista: toman al inconciente como forma de entender el mundo a través de la asociación o interpretación de los sueños. Esta corriente artística intentóser una revolución, valiéndose de lo onírico, de la irracionalidad para hacer ver que hay muchos territorios inexplorados dentro del sujeto.

“Entienden la pintura como fruto de una experiencia dramática en la que el artista, desencantado por su contexto e inspirado por el existencialismo, se refugia en su interior y abandona referencias”

Luego de la guerra, nacióun movimiento artístico que expresaba los sentimientos. A diferencia del surrealismo, tenía cimientos más pensados y no buscaba plasmar los sueños o los deseos, consistía en expresar no la fantasía sino

la realidad que estádentro de cada ser humano. Era el expresionismo, que se moviópor las significaciones psicológicas y los sentimientos del autor

Si alguna similitud tiene con el surrealismo, es que rechazótoda regla que indicara que había que seguir un manual para crear pinturas expresionistas. Si bien se seguía un plan, era mucho más libre que otras corrientes y dejaba que fluyera poco a poco la expresión. Freud se mostrósiempre en contra de este movimiento. De este modo, Freud vive en la constante negativa al expresionismo, pero su rechazóse incrementócuando el expresionismo abstracto se hizo presente en la escena. Era demasiado saber que una corriente que se guiaba por medio de los sentimientos, ahora tenía el adjetivo “abstracto”, haciendo de la corriente una peor definición. Este movimiento pictórico surgiócon fuerza hasta los años cuarenta, Freud murióen 1939, sin embargo antes de su muerte, ya se hablaba de los inicios del movimiento.

El expresionismo tomaba de Freud y el surreralismo, aquellas ideas que indicaban que el arte explora el inconciente, los sueños, los delirios y las fantasías para combinarlos con emociones y crear obras que de otro manera no se podrían entender. Aún así, Freud se negaba a aceptar la teoría, argumentando que para él, una figura sin sentido, no era más que eso.

Paradójicamente, esta manera de transitar y recorrer el proceso creativo, serámás adelante lo que la psiquiatría y los mismos psicoanalistas, descubrirán como un tratamiento francamente favorable en los pacientes con trastornos mentales, que ayudará a integrar su mundo interno a una realidad mucho más armónica, satisfactoria y amable, surgiendo así el Arteterapia.

“El arte es la expresión de su tiempo”

El arte contemporáneo retoma ideas del psicoanalisis pero van mucho más alláde una simple representación onírica o de la idealización de los sentimientos en una pieza de arte. La sociedad enfrenta conflictos propios de la modernidad, no obstante los problemas son diferentes en cada persona, por lo tanto, en cada quien serádiversa la manera de expresar sus problemas a través de su obra y su proceso creativo. Nos enfrentamos a un mundo regido por la psicología, ya que depende de la manera como transitamos en nuestros problemas mentales o pasajeros nuestro equilibrio y la cara que le damos al mundo. Esta disciplina ha orillado al artista moderno a explorar dentro de las regiones de la mente que eran consideradas tabú.

Más alláde lo que a Freud le gustaba o no, el psicoanalista ejercióuna influencia en el mundo del arte. Freud pudo haberse negado a construir nuevos caminos en el arte, pero dejóun legado en él, con su propia obra.

En“El malestar en la cultura”, Freud asevera:

“Las satisfacciones sustitutivas, como las que ofrece el arte, son ilusiones respecto de la realidad, más no por ello, menos efectivas psíquicamente, merced al papel que la fantasía ha consquistado en la vida anímica.”

“Aquípuede situarse el interesante caso en que la felicidad en la vida se busca sobre todo en el goce de la belleza, dondequiera que ella se muestre a nuestros sentidos y a nuestro juicio: la belleza de formas y gestos humanos, de objetos naturales y paisajes, de creaciones artísticas y aun científicas. Esta actitud estética hacia la meta vital, ofrece escasa protección contra la posibilidad de sufrir, pero puede resarcir de muchas cosas.

El goce de la belleza se acompaña de una sensación particular de suave efecto embriagador. Por ninguna parte se advierte la utilidad de la belleza; tampoco se alcanza a intelegir su necesidad cultural, a pesar de lo cual la cultura no podría prescindir de ella.”

También se puede encontrar en “El malestar de la cultura”, la cuestión de la precisión, de la exactitud con la que la obra de arte logra dar forma a cierta magnitud experiencial. No cuando habla en general del arte y la estética, pero sícuando se ocupa de lo que para él es la principal aportación del artista:

“Si la cultura es la vía de desarrollo necesaria desde la familia a la humanidad, entonces la elevación del sentimiento de culpa es inescindible de ella, como resultado de la eternal lucha entre amor y pugna por la muerte; y lo es, acaso, hasta cimas que pueden serle difícilmente soportable al individuo.

Le viene a uno a la memoria la sobrecogedora acusación del gran poeta (Goethe) a los poderes celestiales:

“nos poneís en medio de la vida, dejaís que la pobre criautura se llene de culpas, Luego a su cargo le dejaís la pena; pues toda culpa se paga sobre la Tierra”.

Continúa Freud:

“Y uno bien puede suspirar por el saber que es dado a ciertos hombres: espigan sin trabajo del torbellino de sus propios sentimientos, las intelecciones más hondas hacia las cuales los demás, nosotros todos, hemos debido abrirnos paso en medio de una incertidumbre torturante y a través de unos desconcertantes tanteos”.

Aquíse refiere Freud al que para él es el poeta por antonomasia, Johann W. Goethe (1749‐1832). Para nada hace referencia a la belleza y sus efectos embriagadores, sino precisamente a todo lo contrario, habla de su capacidad de alcanzar la más honda intelección , es decir, la formulación más profunda y exacta de cierta experiencia humana, ‐de cierta verdad subjetiva‐que no tiene que ver con la belleza del mundo, sino, por el contrario, con el dolor con el que el mundo real hace penar al ser humano.

Aquíla cultura, lejos de combatir y amortiguar o encubrir las fuentes del penar, las nombra y las afronta. Se abre inevitablemente un más allá: el de la cultura como dolorosa gestión, y el arte como exploración de lo profundamente real y no como una actividad de efectos embriagadores.

Lo que niegas, te somete, lo que aceptas, te transforma

Carl G. Jung

Carl Gustav Jung ( 1875‐1961) médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis, relacionóla psicología con diversas disciplinas como la filosofía, la sociología, la religión, la mitología, la literatura y el arte. Su abordaje teórico y clínico enfatizóla conexión funcional entre la estructura de la psique y la de sus productos, es decir sus manifestaciones culturales, esenciales para entender la mente humana.

EnContribuciones a la psicología analítica (1928), sugirióque los elementos simbólicos presentes en el arte son «imágenes primordiales»o «arquetipos», que están presentes de forma innata en el «subconsciente colectivo»del ser humano.

En “Sobre el fenómeno del espíritu en el arte y la ciencia, Jung nos dice: “En el arte y en la ciencia, el espíritu de la época toma conciencia de símismo, y muestran el camino hacia la curación”. Para Jung, lo espiritual constituía la raíz misma de la vida psíquica. Defendióen multiples ocasiones que toda experiencia espiritual era esencial para favorecer el bienestar, y como herramienta para mejorar la salud psíquica del hombre moderno. Es una invitación directa a escuchar nuestro ser, a restaurar la armonía y a despertar un bienestar, un crecimiento.

La Arteterapia es una invitación análoga a la propuesta de Jung.

Jung influyóen el surrealismo y en el expresionismo abstracto.

 

LA ESTETICA DE LA PSICOTERAPIA

Bello es lo que brota de la necesidad anímica interior.

Bello es lo que es interiormente bello.

Vasil V. Kandinski

Las formas y sonidos conectan con el mundo espiritual a través de la sensibilidad, de la percepción.

Una cosa es la experiencia real –en símisma singular, irrepetible e incommunicable‐del artista, y otra, la verdad subjetiva con la que éste logra expresarla en su obra.

¿Y no es de la misma índole después de todo, lo que sucede en la Arte terapia, cuando tiene lugar ese suceso a la vez dramático y feliz por el que el paciente logra articular, simbolizar, verbalizar, es decir, dotar de forma material, a cierto segmento de su experiencia que ha permanecido en su inconsciente como una herida abierta que hasta entonces llegaba a expresar por la vía, siempre torturadora de los síntomas?

Los mecanismos que operan en la experiencia de la cura terapéutica y los que lo hacen en la experiencia estética son en extremo semejantes.

Y pasan siempre por la forma. No necesariamente por la forma bella, pero sípor la forma justa.

Como ya se mencionó, la definición original del filósofo alemán del siglo XVIII Baumgarten, acuña el concepto de belleza, a partir del griego aisthétikos, para designar la ciencia del conocimiento sensible, que él opone así al conocimiento de los objetos de la lógica. A través de la estética, es la sensibilidad y los sensibles quienes permiten volver a crear sentido y existencia, y suscitar asínuevas formas de subjetivación.

Baumgarten es también el autor de la que probablemente sea, aún en la actualidad, una de las más bellas definiciones de la estética: «El arte de pensar con belleza ».

El criterio fundamental de salud se postula entonces en términos de capacidad creadora, de la aptitud de formar formas, y de este modo, la psicoterapia se podría considerar como un proceso de formación de formas.

En la Arteterapia podemos ya encontrar vínculos entre estos dos mundos: el mundo de la creación y el mundo de la psicoterapia.

La referencia al arte no es totalmente extraña a la estética: el arte no es más que una de las actividades que permite a la estética ponerse en acto.

El principal móvil del paciente en la Arteterapia no es hacer “un ejercicio de transformación estética”sino más bien intentar organizar una multitud de experiencias a primera vista disparatadas e incompatibles, que amenazan su integridad. El paciente intentará integrarlas en un todo significativo, en una unidad que, desde ese momento, podráser percibida de otra manera, con un nuevo sentido. Sin embargo, ¿no podríamos decir que ya ver en ella una nueva realidad, más organizada, más armónica, más satisfacoria para su realidad interna, ya es de por síuna realidad sensible con una buena dosis de belleza?

Kant quería la reconciliación de lo sensible y de lo inteligible.

Paraél, no hay criterios para juzgar la obra porque es la obra la que hace criterio, ella misma pone sus propias leyes.

¿Podríamos inscribir en cierta medida a la Artetrapia en esta línea kantiana, cuando ésta une e integra, expresiones emocionales y cognitivas, y además posée propiedades psicológicas específicas observables que de esta manera nos da un criterio autónomo de la profundidad y realidad de la experiencia?

El arte tiene una característica que lo diferencia de las otras actividades e instituciones humanas: las propiedades de estas actividades del hombre están, en su mayor parte, referidas a su eficacia y utilidad comparada, y también a los valores que dichas actividades vehiculan. Sin embargo, la obra de arte no acepta ninguna referencia a su utilidad, a criterios externos, a valores promovidos.

No es nada sorprendente que los terapeutas apelen al potencial creador de sus pacientes, proponiendo a menudo modalidades prácticas de trabajo que se encarnan en el uso de medios de expresión, y rechazando por otra parte, las prácticas normativas preconizadas por los que detentan oficialmente la verdad única del arte.

Quedamos invitados pues, a una estética en desarrollo en tanto a una organización sentida y percibida de la experiencia, que permita una restructuracion del organismo‐entorno en totalidades de experiencias significativas.

Si comprendemos el proceso creativo esencialmente como lo que es sentido y percibido, entonces, la experiencia puede ser apreciada por su forma intrínseca, además de su forma extrínseca basada en su contenido.

Hans Prinzhorn, (1886‐1933), psiquiatra alemán e historiador de arte, quién elaborarála teoría artística y psiquiátrica, hace una proposición emblemática:

«Buscamos el sentido de cada forma formada, en el acto de formación en símismo».

Prinzhorn, después de Klee, coloca la necesidad de expresión en el fundamento de la disposición primordial. Estos movimientos de expresión permiten el paso a la forma. Estos movimientos expresivos revelan un cierto número de pulsiones y de necesidades: la pulsión de juego (o impulso de actividad), y la pulsión de adornar ( enriquecimiento del medio), y viene a unirse a ellas la tendencia a reproducir (pulsión de imitación) y la tendencia a ordenar que, asociadas a la necesidad de símbolos, permite el empuje a la producción de signos, donde tiene lugar el contacto, una experiencia terapéutica en donde opera la reconstrucción.

Si como lo decía Nietzsche, el arte es “invención de posibilidades de vida”, el acto de creación es un acto de diferenciación, de individuación en un contexto. El creador abre intersticios, abre fisuras en todo sistema ordenado y modelizado.

Todos estos ingredientes estéticos son constitutivos de una estética de la situación. Los encuentros psicoterapéuticos son una sucesión de contactos. Cada uno de estos encuentros constituye una situación. La estructura de una situación es la coherencia interna de su forma y de su contenido. Entonces, depende de nuestra función y de nuestra responsabilidad contribuir a ofrecer a la situación características que inviten a la estructuración estética de la experiencia.

El encuentro terapéutico en símismo, y su formación de formas, genera sus propias referencias estéticas para la «buena»forma.

De esta estética de la situación se desprende la estética del compromiso. Crear es crearse. Creación de símismo y creación de la obra, ya no son operaciones distintas. Aceptar y hacer frente a lo que es, transforma y trasciende la situación. Y esta estética del compromiso, es lo que permite acceder a la verdadera libertad.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

  • La historia del Ernst Hans Gombich. Ed. Phardon Press.
  • Las vanguardias artísticas del siglo Mario De Michelli. Alianza Editorial.
  • Historia de la Estética. Raymond Fondo de Cultura Económica de España.
  • Psicoanálisis del Sigmund Freud. Alianza Editorial.
  • El malestar en la cultura. Sigmund Alianza Editorial.
  • Sobre el fenómeno del espíritu en el arte y en la Carl G. Jung. Alianza Editorial.
  • Arquetipos e inconciente Carl G. Jung. Editorial Paídos.
  • El hombre y sus símbolos.Carl Jung. Editoria lPaídos.
  • De lo espiritual en el Vasil Kandisnky Ediciones Paídos.
  • Expresiones de la Hans Prinzhorn. Editorial Cátedra.
  • Los privilegios de la vista.Octavio Fondo de Cultura Económica.
  • Poesía y verdad de mi vida. Johann Wolfgang Alba Editorial.